Los catorce estudiantes de Bellas Artes de toda España finalizaron ayer esta experiencia de veinte días mostrando su trabajo al público en La Alhóndiga de Segovia durante el fin de semana.
La inauguración de la exposición, que tuvo lugar el 18 de agosto, otorgó tres medallas a tres obras diferentes de los estudiantes para premiar su trabajo, además de una recompensa económica. Las ganadoras fueron: Ana Castilla, de la Universidad Complutense de Madrid,obtuvo la medalla de oro; la de plata fue para Madelen Pinuaga, de la Universidad del País Vasco; y la de bronce, para Lía Esteban, de la Universidad de Salamanca.
El objetivo que persigue cada año el curso de 'Pintores Pensionados del Paisaje de Segovia', es dar formación estética y, aparte, promocionar la pintura del paisaje de la ciudad. Los estudiantes consideran que además de haber aprendido una gran formación como artistas, han conseguido conectar con ellos mismos y un enorme crecimiento personal. Los universitarios se han marchado dejando huella y una de sus obras en la ciudad.
El acto de clausura, que rebosaba alegría y tristeza a la vez, finalizó con el discurso del director de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Rafael Cantalejo, de agradecimiento al respaldo institucional y con la invitación a todas las personas a visitar la exposición.
El Ayuntamiento de Segovia ha colaborado con el Curso de Pintores Pensionados con una subvención a la entidad organizadora, Academia de Historia y Arte de San Quirce, de 7.000 € (dentro de la subvención general de 18.000 € que recibe la institución), así como con el apoyo al montaje y la cesión de la sala de La Alhóndiga como ubicación para la exposición final de trabajos.