Estas actuaciones disponen de un presupuesto de 48.203,68 euros y un plazo de ejecución de dos meses
El Ayuntamiento de Segovia, a través del área de Obras y Servicios, está llevando a cabo trabajos de reparación del pavimento de emborrillado en una decena de calles de la ciudad. El objetivo es corregir las deficiencias detectadas, mejorar la accesibilidad y aumentar la seguridad de estas vías, garantizando así su adecuada.
Las actuaciones se están desarrollando en el Paseo Segundo Rincón – en la alameda de la Fuencisla- la ronda de Don Juan II y las calles Puerta de Santiago, Doctor Velasco, Pozo de la Nieve, Marqués de Villena, los Zuloagas y la calle de la Magdalena, esta última en el barrio incorporado de Zamarramala. funcionalidad.
Los trabajos incluyen la reposición de las piezas de solado de emborrillado mediante mortero semiseco de cemento y arena, su maceteado, regado y rejuntado, así como la limpieza integral de las zonas afectadas. También se sustituirán las losas de granito deterioradas o hundidas, se ejecutarán juntas de dilatación para evitar levantamientos futuros y se adecuarán los alcorques existentes.
El plazo previsto para la ejecución de estas obras es de dos meses, condicionado por la evolución de las condiciones meteorológicas. El presupuesto destinado asciende a 48.203,68 euros.
Estas intervenciones se suman a las realizadas el pasado año en otra decena de calles y plazas del recinto amurallado, como las plazas de Conde Cheste, San Facundo, San Sebastián, San Esteban, Díaz Sanz y los Espejos, además de las calles la Parra, Doctor
Velasco y Moro. La actuación más destacada se desarrolló en la plaza de Colmenares, donde, además, se habilitó un paso accesible en el paso de peatones existente.
En conjunto, estos trabajos supusieron una inversión de 45.414,45 euros, por lo que, una vez finalizado 2025, el Ayuntamiento habrá destinado cerca de 94.000 euros a la mejora del emborrillado en la ciudad.
El emborrillado es una de las señas de identidad de la zona histórica de Segovia, pero sus especiales características —entre ellas la irregularidad de su superficie— hacen necesario un mantenimiento continuo. Con estas intervenciones se facilita la circulación peatonal, se incrementa la seguridad y se mejora la imagen urbana del entorno histórico.